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Wibson la startup que quiere que nos adueñemos de nuestros datos

Big data es un término asociado con la existencia de bases de datos masivas y casi imposibles de manejar. Las empresas obtienen y almacenan datos de todos sus usuarios, pero ellos no tienen herramientas para controlarlos, borrarlos o generar valor. ¿Y si una app diera a los usuarios la posibilidad de llevar ese control? 

Entrevistamos a Rodrigo Irarrazával, fundador de Wibson, una startup pensada como una solución para proteger los datos digitales de las personas y garantizar la privacidad en un terreno donde parece difícil tener ese control. Desde nuestra mirada como empresa que construye productos digitales a diario, herramientas como Wibson nos aportan un valor inmenso para pensar a futuro cómo estructurar las ideas de nuestros clientes de una forma responsable también para el usuario.

¿Cómo nació Wibson?

Wibson surgió a finales de 2017 cuando todavía no había ningún tipo de regulación, ni siquiera estaba activo  GDPR (Reglamento General de Protección de Datos) en Europa y CCPA (Ley de Privacidad del Consumidor de California) en Estado Unidos. Así que comenzamos con esta idea de crear un mercado descentralizado de datos, en otras palabras, una forma de que las personas pudieran ser dueñas de su información, poder compartirla con quien quisieran y obtener un valor extra a cambio. Así fue como creamos a Wibson.

Tenes experiencia en marketing digital y es un rubro donde hay una cantidad abrumadora de datos, ¿cómo influyó eso al nacimiento de Wibson?

La historia de Wibson tiene un largo recorrido por ser una startup. Yo comencé trabajando en marketing digital en Despegar y allí empecé a entender el poder que tienen los datos. En ese momento no se hablaba de datos personales, sino de datos en sí, pero uno empieza a entender lo poderosos y valiosos que son.

Después pasé a trabajar en una startup, Grandata, donde ayudamos a empresas de telefonía a monetizar sus datos. Fue ahí que junto al CEO y Dani Fernández (socio y CTO de Wibson), nos dimos cuenta de que estábamos ayudando solo a las empresas a monetizar estos datos y no a las personas. ¿Por qué no le estamos dando este valor a las personas si realmente son sus datos?

Wibson se separa como una especie de spin-off de Grandata y junto a Dani nos encargamos de crear esta nueva solución con el mismo nombre, porque la visión sigue siendo la misma que antes, “own your data”.

¿Qué desafíos encontraron?

Nos encontramos con una cantidad de desafíos enormes, como cualquier tipo de marketplace. Si queremos hacer la comparación con Mercado Libre, en el cual mientras alguien quiera vender una tv y otro quiera comprarla, alcanza y ya se crea valor. En un marketplace de datos es muy distinto, porque cuando una empresa quiere comprarlos no le alcanza con una persona, necesita la información de un millón más, y esas personas también quieren generar valor a partir de esa venta de datos. Dicha tracción es mucho más compleja.

A ese primer problema se suma el tipo de dato del que se habla: ¿es de geolocalización, financiero, de salud, de intereses? Ahí se empezó a categorizar o segmentar. Además de todo esto descubrimos un gran problema: si las personas realmente quieren obtener más valor por sus datos, comercializarlos o entregarlos de forma más consciente, tiene que ser las dueñas de ellos. Sin embargo, más allá de que las regulaciones digan que las personas son dueñas de sus datos, en la práctica nadie tiene control de ellos. Entonces dijimos, realmente tenemos que poder hacer una solución donde la gente pueda controlar sus datos. 

Hay un paso antes que es igual importante y es que para poder controlar algo, necesito saberlo. El camino es: tengo que saber, después tengo que controlar y después puedo monetizar o hacer lo que quiera con mis datos. Nosotros arrancamos con el final pero hay que dar visibilidad y transparencia, cosas que hoy en día el ecosistema no genera, se explotan los datos sin que uno sepa.

A nivel tecnología, ¿Cómo está construida hoy la solución?

Cuando el usuario decide ingresar con su mail y buscar qué empresa tiene sus datos, se hace un scanning. Lo más importante es que para hacerlo decidimos no pasar la información a los servidores, es la aplicación la que hace el scanning del mail. Aunque sea un poco más lento lo hace más seguro y privado, porque tu información no tiene que navegar a ningún lugar. Se hace todo desde el dispositivo, esa es la tecnología más importante que tenemos.

Después tenemos otro tipo de tecnología para enriquecer la información que obtiene el usuario a partir del scanning, es decir, ver de qué categoría es la empresa, en qué país está y qué datos de las personas posee. Todo eso se hace con distintos algoritmos y fuentes públicas de información que traemos hacia el usuario. En vez de llevar la información del usuario hacia afuera, preferimos decir “lo tuyo es tuyo” y traemos la información pública de las empresas para que los usuarios tengan ese conocimiento.

¿Qué aprendieron gracias a Wibson?

Aprendimos tres cosas muy grandes, la primera es que más allá de que se hable mucho de monetización y el poder de los datos, lo más importante es generar control y transparencia de los datos. La gente realmente ve valor en obtener esa transparencia, ¿qué tipo de valor? yo lo llamo “la privacidad equivale a libertad“. La libertad es un valor muy intangible pero por el cual la gente da su vida, es algo muy grande. Incluso hoy con todo lo que está sucediendo en el mundo, lo vemos cada vez más.

¿Dónde está la línea entre la libertad y la privacidad en una época en la cual no sabemos si estamos controlando o no nuestros datos? 

Para mí la privacidad es transparencia y control, se ve en los lemas de Wibson. Hay soluciones como DuckDuckGo, un browser privado en el cual uno puede navegar, no es traceable y no genera datos. Sin embargo, no tiene que ser el único tipo de solución. Wibson es una solución que dice “ya sé que los datos están por todos lados”, con lo cual queremos darle el control sobre eso al usuario.

Por ejemplo, si alguien crea una aplicación y un usuario sube su información no tiene nada de malo, pero el creador debería darle la oportunidad de poder apretar un botón y borrar su información en cualquier momento. Al fin y al cabo eso significa privacidad, poder controlar lo que uno quiere. Sin embargo, la privacidad no es desaparecer del mapa necesariamente, sino que uno pueda controlar cuánta exposición quiere tener.

Lo que siempre sucedió es que todas las empresas tenían una gran pelea con la baja de usuarios, lo cual es una pérdida de mucho valor. Entonces se dedicaron a crear mecanismos para hacerlo cada vez más difícil, porque creían que mantenerlos era el valor. Este ecosistema está cambiando totalmente, los que hoy facilitan la salida de los usuarios generan mayor valor a largo plazo. La gente los termina usando más y esa privacidad pasó a ser un diferencial hoy en día. La gente ya lo ve y lo está valorando, especialmente en Europa y EEUU.

¿Cuál es tu lectura del estado de los datos y la privacidad en América Latina?

Nos parece muy buena la nueva regulación que se está implementando en Brasil, creemos que va a ser el país que va a liderar este tipo de soluciones en Latinoamérica. Si esta regulación es lo suficientemente poderosa, los demás países van a tener que seguirla. Las empresas llegan al continente a partir de Brasil, por lo tanto si se adaptan a esas regulaciones, van a llevarlas consigo a los demás países donde se erradiquen.

¿Qué tienen en el roadmap para los próximos años?

A corto plazo lo que queremos es lanzar la aplicación en IOS ya que solo la tenemos en Android. A partir de eso estamos trabajando en product market fit, el sentido es que la gente lo utilice y nos diga que le gusta y que no, para ir mejorando nuestra solución. Queremos aprovechar esa cintura de ser un equipo pequeño pero muy ágil y que puede crear cosas a una gran velocidad. Queremos que sean las personas las que nos digan cuáles son las mejores ideas y llevar el barco hacia ese rumbo, siempre con el lema de “own your data”.

Hacia futuro veo a Wibson como la aplicación que te permite descubrir qué empresas tienen tus datos, que te ayude a cerrar esas cuentas o a borrar la información que quieras que esté en internet. Y principalmente que aquellas personas que quieran, puedan obtener algo a cambio. Pienso a Wibson como una manera de que las personas puedan compartir la información a empresas de manera segura, privada y siempre teniendo el control. Preferimos apuntar a largo plazo porque no tenemos ninguna duda de que el mercado va hacia allá, estamos trabajando muy duro pero no queremos ser impacientes y no perder ese foco.

Ese punto suele ser un desafío para algunas startup, es difícil no perder el foco o la razón que tenían inicialmente por el corto plazo…

Es muy difícil que no cambie ninguno de sus objetivos, pero es importante seguir la visión. Puede cambiar lo que van a hacer pero no perder la visión. En nuestro caso es “Own your data” y tenemos tres valores: control, transparencia y balance. Transparencia de que las personas puedan saber qué está pasando con sus datos y que puedan controlarlos. Respecto del balance, no queremos destruir a las empresas, queremos crear un ecosistema balanceado. Si necesitas compartir tu información, nosotros nos vamos a asegurar de que si luego queres borrarla, no la van a tener más ni se va a reutilizar. Estamos trabajando con algunas empresas para poder generar eso, más allá de que estamos del lado del usuario.

Con nuestros empleados también tenemos los mismos valores: total transparencia y la capacidad de control sobre lo que hacemos. Es muy importante para una start up tener control sobre lo que se está haciendo. Sin eso es muy difícil tener éxito al no ser una empresa grande porque terminas dependiendo de un tercero o una corporación y es imposible crecer a una velocidad grande. Trabajamos muy duro y muchas horas pero también tratamos de disfrutarlo y entender que esta solución no es para tomarla como un chiste porque estamos hablando de la privacidad y los datos de las personas. 

Nosotros hacemos productos de software y trabajamos con un montón de startups, ¿cómo podemos hacer productos y soluciones más éticas desde los datos?

Lo importante es entender cómo las software factory pueden ayudar a la privacidad desde el inicio de las startup, pero sin agregarle complejidad o costos. Pueden ser distintas herramientas en los sitios para que manejen los datos de una manera simple, en Wibson tenemos algunos carteles explicando al usuario eso fácilmente. 

También se debe tener en cuenta cómo estructurar la nube donde almacenan la información, para que con el tiempo sea fácil de borrarla. Luego lo que pasa es que las empresas tienen la obligación de eliminar datos, pero lo tienen distribuido en muchos servidores y no es tan sencillo. 

Si desde la concepción de la empresa se entiende que los datos son de las personas, van a  estructurarla de modo tal que esa información esté ordenada por perfiles, para que si el usuario quiere pedir una copia de sus datos o borrarlos sea más sencillo. 

Al principio las empresas no van a ver el valor, pero si como software factory ya le presentas esta idea como útil a futuro a la startup o emprendedor, le transmitís que crees en su solución y que va a vivir por un largo plazo, por lo tanto es importante que desde ahora se trabaje en solucionar este problema.

¿Qué significa ser dueño de tus datos?
Para mi es algo tan simple como poder decidir qué hacer, ser dueño no significa tenerlos en el bolsillo. Si hacemos un paralelismo con el dinero que uno tiene en el banco, sos el dueño y tenes que poder decidir qué hacer. Cada vez más gente abre cuentas digitales porque puede hacer transferencias y disponer del dinero en cualquier horario, ya que es suyo. En cuanto a los datos, no necesariamente tenés que tenerlos en tu poder, lo pueden tener las empresas siempre que entiendan que las personas deciden cuándo borrarlos.

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